Diferencias entre cafeteras manuales y automáticas

By 15 noviembre, 2019 noviembre 18th, 2019 Mejor Comparo

Hay muchas clases de cafeteras en el mercado, pero en ocasiones los usuarios se pierden entre tantas opciones y no tienen claros los conceptos más básicos. Uno de ellos se refiere al control del flujo de agua, y a buen seguro que todos lo hemos escuchado alguna vez: la división entre máquinas de café manuales y automáticas.

Una cafetera manual es aquella en la que el usuario debe controlar al 100% tanto el inicio como el final del flujo de agua y de la elaboración del café. Dicho de otra forma: si te despistas, el café se te sale, se te vierte, o se te pasa. En una cafetera manual siempre tienes que estar pendiente de dar por terminada la preparación.

Una máquina automática oferece bastantes más facilidades. El usuario sigue siendo encargado de iniciar el flujo de agua (normalmente pulsando un botón), pero después es la propia cafetera la que se detiene cuando la preparación ha terminado. De esta manera, el usuario se puede desentender. La máquina sabe de antemano (gracias a una configuración previa) cuánta agua y cuánto tiempo tiene que emplear en cada elaboración.

Este es el caso, por ejemplo, de las máquinas de cápsulas monodosis (que en algunas marcas son siempre automáticas, pero en otras se pueden adquirir ambas versiones), o de las clásicas cafeteras express de toda la vida. Las que llevan un brazo con los filtros son manuales, y normalmente sirve solo para hacer café espresso, pero luego existe otra gama de modelos mega-automáticos en los que tú programas la receta que quieres, pulsas un botón, y la máquina se encarga de hacer todo lo demás. Así, por ejemplo, puedes hacer no solo cafés espressos sino también cappuccinos, lattes, o cualquier otra combinación que se ocurra.

Tal elenco de comodidades, como es natural, tiene su correspondiente reflejo en el precio final de la  máquina. El lujo de poder hacer en casa un latte macchiato con la misma calidad que la de tu cafetería favorita, como imaginarás, no te va a salir gratis.

Las mejores cafeteras automáticas, por ejemplo, pueden costar desde 300 euros hasta más de mil (a veces incluso más, aunque ahí ya estaríamos hablando de modelos semiprofesionales). ¿Compensa o no compensa esta inversión? Bueno, eso ya es una cuestión que debe valorar cada uno en función de sus necesidades… y de su bolsillo, claro está.

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