El futuro de las finanzas

By 16 abril, 2020Mejor Comparo

La era digital es ya una realidad que afecta a cada vez más a sectores de la sociedad y la economía. Hoy en día es impensable una sociedad sin Internet y sin móviles. Casi todo el mundo tiene acceso a la Red desde cualquier lugar, pudiendo consultar el correo, acceder a Redes Sociales, leer las noticias o realizar compras online.

Las empresas deben adaptarse a la nueva realidad para no perder competitividad. El sector de las finanzas es un claro ejemplo, las nuevas tecnologías se usan cada vez más tanto para realizar consultas como para operar con nuestras cuentas, comprar en establecimientos, etc. La banca tradicional debe renovarse para no quedarse atrás ante la aparición de competidores externos que empiezan a introducirse en el negocio bancario y que pueden llevarse una buena parte del pastel.

La generación digital, aquellos jóvenes nacidos a partir de los 90 que han crecido utilizando aparatos electrónicos de todo tipo y acostumbrados a estar siempre conectados a Internet, empiezan ya a alcanzar la mayoría de edad y a convertirse en usuarios cada vez más asiduos de los servicios bancarios y financieros.

Estos usuarios prefieren utilizar medios digitales para operar con el banco y eligen aquellas soluciones que mejor se adaptan, como solicitar préstamos y créditos online, así como créditos rápidos que se obtienen en pocos minutos y sin salir de casa.

La banca online y móvil

 

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Los bancos online son un claro ejemplo de esta adaptación y de cómo su éxito ha hecho que las entidades tradicionales tengan que renovarse. Con la llegada de ING, el buque insignia en España de la banca por Internet, el resto de bancos han tenido que reaccionar, lanzando sus servicios online, que cada vez han ido incorporando más funcionalidades, hasta llegar al punto de que prácticamente no es necesario acudir a las oficinas para nada.

Además, algunas entidades han lanzado sus propias filiales online, que actúan como bancos independientes, como es el caso de Openbank del Banco Santander o Imaginbank de Caixabank. 

Alternativas a los bancos

Con la evolución y expansión de las nuevas tecnologías han podido surgir formas de financiación diferentes que no requieren de la intervención de una entidad financiera. Una de ellas es el crowdfunding o financiación colectiva, que consiste en la recaudación de fondos a través de Internet para apoyar un proyecto o una empresa y en los que puede participar cualquier persona aportando la cantidad de dinero que desee.

La recompensa por aportar dinero al proyecto va desde la satisfacción de verlo cumplido hasta la obtención de una rentabilidad. En el caso de obtener beneficios económicos estamos hablando de un tipo específico de crowdfunding llamado  crowdlending o préstamos entre particulares. Un ejemplo es Mintos, una plataforma que pone en contacto personas que necesitan dinero con inversores no financieros que les prestan su dinero a cambio de unos intereses preestablecidos.

Irrupción de compañías tecnológicas en el sector

Pero una de las amenazas que más podrían afectar a las actuales entidades financieras en sus servicios a particulares es la entrada de firmas tecnológicas en el sector de las finanzas. Gigantes de la talla de Google, Facebook, Amazon o Apple empiezan a dar sus primeros pasos en los negocios financieros, aunque de momento se limitan a la utilización de formas de pago electrónicas para sus propios servicios y plataformas, pero es cuestión de tiempo que empiecen a lanzar sus propios servicios de cuentas corrientes, tarjetas, préstamos e incluso depósitos.

Hace algunos años Amazon ya empezó a comercializar préstamos entre los comerciantes que vendían sus productos a través de la plataforma, para facilitarles la adquisición de stock. Además, la compañía estadounidense ya dispone de su propia moneda, que sigue la estela del Bitcoin y a la que seguramente seguirán otras creadas al margen de los bancos.

Facebook por su parte se encuentra en negociaciones con el gobierno irlandés para obtener un permiso para operar como una entidad bancaria y permitir a sus usuarios realizar transacciones económicas entre ellos en la Unión Europea. Google también hace sus primeras incursiones a través de su monedero virtual con el que pretende que se pueda pagar en establecimientos con el móvil utilizando la red Mastercard e incluso obtener dinero en efectivo en cajeros automáticos.

Según un estudio, un 70% de los jóvenes entre 18 y 34 años aceptaría los servicios financieros de Facebook, Apple o Google e incluso los preferiría antes que la banca tradicional. Y es que la popularidad de estas compañías se une a la creciente desconfianza de la población hacia los bancos desde el estallido de la crisis económica.