
Las clavadoras son una herramienta de gran utilidad en proyectos de bricolaje, trabajos con madera, tapicería, hormigón y más. Esta consiste en una suerte de grapadora que ejerce presión sobre los materiales, logrando clavar las grapas o los clavos de forma efectiva.
Su función principal es aligerar el trabajo, obteniendo un resultado prolijo y profesional. Están diseñadas para funcionar mediante un sistema de aire comprimido que al liberarse ejerce presión sobre el clavo o la grapa, asegurándose donde debe ir.
En algunos casos las clavadoras pueden funcionar con pequeñas cargas explosivas o generando campos electromagnéticos. Existen modelos que incluyen un sistema de almacenamiento interno que sustituye a los cartuchos tradicionales. En ambos casos, las clavadoras funcionan colocando los clavos o grapas según la posición deseada y recargando el siguiente de forma automática.
¿Qué debes saber antes de comprar una clavadora?
Si has decidido comprar esta maravillosa herramienta, es importante tomar en cuenta algunos consejos que favorecerá tu decisión al momento de elegir la clavadora más adecuada para el uso que le tienes destinado.
- Determina el uso que le darás. Existen variedades de modelos de clavadoras, y cada una de ellas tiene diferentes niveles de potencia. Esto se debe a que se ajustan al nivel de exigencia del trabajo. No es lo mismo un uso doméstico que uno industrial o profesional, por ejemplo.
- Se amolda al trabajo. Aun cuando lleves una herramienta de uso doméstico, debes asegurarte que puedes graduar su potencia, manejar variedad de superficies, seguro y otros detalles de utilidad, como la opción de ráfaga automática.
- Fácil de usar. El diseño de la clavadora debe tener un agarre que aporte a su vez seguridad y comodidad, por lo general esto se refiere a un mango ergonómico. Además, siempre es preferible elegir un modelo ligero que facilite su uso.
- Buena calidad. Evidentemente, cuando elegimos una herramienta queremos que sea duradera y resistente. Los materiales con que las clavadoras son elaboradas dicen mucho sobre su calidad. Y desde luego, elegir una marca reconocida y recomendada es una garantía.
Las clavadoras más recomendadas
Como mencionamos anteriormente, para elegir una de las mejores clavadoras hidráulicas o eléctricas, lo mejor es guiarse por las marcas reconocidas y los modelos más recomendados del mercado.
- Stanley. Las herramientas de esta marca se caracterizan por ser de alta calidad y uso profesional. Las clavadoras Stanley vienen en varios diseños y capacidades, pudiendo recargar más de 100 clavos. Eso sí, todas ofrecen un acabado de alto grado de perfección. Una de las más recomendadas es la STANLEY 6-TRE650.
- Bosch. Esta es una marca con gran trayectoria que abarca un mercado extenso, donde las herramientas tienen un lugar especial, tanto para uso profesional como doméstico. Además mantienen una excelente relación calidad-precio y cuentan con sistemas de seguridad adicionales. Una de sus propuestas más populares es el modelo Bosch PTK 3.
- Makita. La mayor ventaja de esta marca es su versatilidad, ya que sus clavadoras son ajustables a diferentes tamaños y diámetros de puntas. Además son ligeras lo que facilita su uso y se adaptan a cualquier tipo de trabajo. Un modelo muy recomendado es el MAKITA AF505N.
Algunos consejos para el uso de las clavadoras
A pesar de que las clavadoras están diseñadas para facilitar el trabajo, manteniendo la seguridad y asegurando un uso sencillo, nunca está de más seguir algunos consejos para minimizar los posibles accidentes.
- Equipo de seguridad. No importa qué tan experto seas en el manejo de esta herramienta, siempre debes usar el equipo de seguridad adecuado.
- Cuidado dónde apuntas. Jamás debes apuntar la clavadora hacia personas o animales, sin importar que pienses que está descargada o apagada.
- Sostén con fuerza. Al usar la clavadora, mantén tu mano firme y sostén con firmeza. Además, aleja tu mano libre del punto donde deseas colocar los clavos o grapas.
- Guarda tu equipo en un lugar seguro. Cuando no estés usando la clavadora, asegúrate de dejarla en un lugar seguro, siempre desconectada. Si estás dándote un receso, la clavadora debe estar colgada, apuntando al suelo. Y nunca la coloques bajo tu brazo.


